Participa en los preparativos; suele pensarse que la novia es la encargada de decidir todo acerca de los detalles de la boda pero también tu opinión importa así que sin dudarlo debes participar en la elección de los mismos al igual que ella. Después de todo también es tu boda.

Mantén la calma
La tensión los días antes de la boda subirá al máximo, por lo que te recomendamos hacer listas y listas y listas de todo aquello que aún falta y de ser posible contratar a una planeadora de bodas, recuerda tu novia agradecerá que la tomes de la mano y la ayudes a tranquilizarse.

Pierde la vergüenza
Muchos chicos prefieren dejar los reflectores para la novia, pero será solo un momento para hacer de ese día algo inolvidable, un bello pensamiento, un baile sorpresa, un poema, ese día es válido para crear recuerdos que podrás contar a tus nietos.

Luce impecable
Sorpresa sorpresa, si bien el vestido de la boda es el protagonista del evento y la gran sorpresa de la noche, el novio no puede quedarse atrás recuerda tomar el tiempo que sea necesario para conseguir el atuendo que vaya con tu estilo y el que mejor te luzca, no olvides que el tipo de vestuario que elijas determinará la forma de vestir de tus padrinos y tu padre así que no los olvides al momento de tu elección.

Descansa la noche anterior
Mañana será un día muy ajetreado así que la despedida de soltero la tienes que preparar una semana antes del gran evento si no todo será un desastre y no podrás disfrutar de tu boda al máximo. Por cierto desayuna muy bien el gran día, ya que no comerás en un buen rato y no querrás que un estomago gruñón afecte tu boda.